Et regalo un conte: El ratón de los cómics

Avui és 24 de desembre, vosasltres els bloggers i lectors estareu preparant tots els preparatius per aquest dia tan especial en que us reuniu amb els vostres famílies. 

Nosaltres, les Fades, festegem tots els dies quelcom secill però alhora especial com la surtida del sol, la caiguda de els fulles dels àrbres, l’arribada de l’hivern, l’emoció d’un infant al caure’s la seva primer dent…

El meu preparatiu especial per avui és aquest primer conte a la cadena navidenya de TEt regalo un conte: El ratón de los cómics, que crec que pel seu títol ja sabeu a qui vadestinat!!. NO?, doncs a #Jervyratonbloguero, el meu petit Ratonet https://alos4v.wordpress.com/

Un ratoncito de los cómics, cansado de vivir entre las páginas de un periódico y deseando cambiar el sabor del papel por el del queso, dio un buen salto y se encontró en el mundo de los ratones de carne y hueso. -¡Squash! -exclamó inmediatamente, oliendo a gato.

-¿Cómo ha dicho? -cuchichearon los otros ratones, puestos en un aprieto por aquella extraña palabra. – ¡Sploom, bang, gulp! -dijo el ratoncito, que solo hablaba el idioma de los cómics. -Debe ser turco -observó un viejo ratón de barco, que antes de retirarse había estado de servicio en el Mediterráneo. E intentó dirigirle la palabra en turco. El ratoncito lo miró asombrado y dijo: -Ziip, fiish, bronk. -No es turco -concluyó el rató navegante. -¿Entonces, que es? -Galimatías.

Así, pues, lo llamaron Galimatías y lo consideraron un poco el tonto del pueblo. -Galimatías -le preguntaban-, ¿que prefieres, el queso de Gruyère o el parmesano? -Spliit, grong, ziziziir -contestaba el ratón de los cómics. -Buenas noches -reían los otros. Los más pequeños, además, le tiraban de la cola adrede para oírlo protestar de aquel modo tan cómico: <<¡Zoong, splash, squarr!>>

Una vez fueron a cazar a un molino, lleno de sacos de harina blanca y amarilla. Los ratones hincaron los dientes en aquel maná y comían a dos carrillos, haciendo “crik, crik, crek”, como todos los ratones cuando comen. peo el ratón de los tebeos hacía <<Crek, screk, schrerek>>.

-Aprende por lo menos a comer como las personas educadas -murmuró el ratón navegante-. Si estuviéramos en un barco ya te habrían arrojado al mar. ¿Es que no te das cuenta de que haces un ruido desagradable? -Crengh -dijo el ratón de los cómics, y volvió a meterse en un saco de maíz.

El navegante, entonces, hizo una señal a los otros y se largaron silenciosamente, abandonando al extranjero a su destino, convencidos de que no encontraría nunca el camino de regreso.

Durante un rato el ratoncito continuó comiendo. Cuando finalmente se dio cuenta de que se había quedado solo, ya había oscurecido demasiado para buscar el camino y decidió pasar al noche en el molino.

Estaba a punto de dormirse, cuando he aquí que aparecen dos semáforos amarillos en la oscuridad y se oye el ruido siniestro de cuatro patas de cazador. ¡Un gato!

-¡Squash! -gritó el ratoncito, con un escalofrío. -¡Gragrañau! -respondió el gato.

¡Cielos, era un gato de cómic! La tribu de los gatos de verdad lo había expulsado porque no lograba decir “miau” como es debido. Los dos abandonados se abrazaron, jurándose eterna amistad, y pasaron la noche conversando en el extraño idioma de los cómics. Se entendían a las mil maravillas.

*Bibliografia: Cuentos por teléfono. Gianni Rodari. Editorial Juventud.

La Cadena de Contes es va originar aqui:

“Una Fada, una maleta i ... pols de Fada! Si voleu contes, contacteu amb mi.

— La maleta de la Lili

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