La declaració d’Alicia

Al País de las Maravillas res passa de forma normal, i de nou Alicia es veu immersa en un judici per intentar descobrir  Qui havia robat les tartes?.

Per suposat, que tan El Rey com la Reina de Corazones estaven aaseguts al seu tro voltejats per una gran multitud, i la Sota encadenada i custodiada per  un soldat a cada costat.

El Conejo Blanco va cridant als testimonis: el Sombrerero, la cuinera de la Duquesa y . . . ¡ALICIA!

Amb l’emoció del moment havia oblidat que un altre cop tenia un tamany gran i es va aixecar tan ràpida que amb la vora de la faldilla va volcar l’estrat del jurat. Per tant,el Rei, va determinar que el judici no podria continuar fins que tots els membres del jurat tornessin al seu lloc.

Declaración-Alicia

Tan pronto como los miembros del jurado se hubieron recuperado un poco de la caída y recobraron sus pizarras y pizarrines, se pusieron muy diligentes a escribir la historia del accidente, todos excepto la Lagartija, que parecía demasiado trastornada para hacer algo que no fuese sentarse con la boca abierta mirando el techo de la sala.

“¿Qué sabes sobre este asunto?, dijo el Rey a Alicia.

“Nada”, dijo Alicia.

“¿Nada en absoluto?”, insistió el Rey.

“Nada en absoluto”, dijo Alicia.

“Esto es muy importante”, dijo el Rey volviéndose al jurado.

Estaban empezando a escribir esto en sus pizarras, cuando el Conejo Blanco les interrumpió: “No es importante, quiere decir su majestad, por supuesto”, dijo con gran respecto, pero frunciéndole el ceño y haciéndole muecas mientras hablaba.

“Claro, no es importante, eso quería decir”, dijo apresuradamente el Rey, y para sí mismo continuó diciendo en voz baja: “Importante…, no importante… importante…”

Algunos miembros del jurado anotaron “importante” y otro ” no importante”. Como estaba bastante cerca de sus pizarras Alicia pudo ver esto: “Pero no tiene ninguna importancia”, pensó.

John Tenniel

John Tenniel

Margaret Tarrar (1930)

Margaret Tarrar (1930)

Mary Blair (1951)

Mary Blair (1951)

En el moment en que el Rei ordenava al jurat dictar el seu su veredicte, el Conill Blanc, va afirmar que encara quedaven més declaracions mostrant un paper que acabava de trobar.

El judici continuava, i amb ell el camí de Alicia estava a punt de finalitzar.

“Una Fada, una maleta i ... pols de Fada! Si voleu contes, contacteu amb mi.

— La maleta de la Lili

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