El Gato de Chesire

Alicia había recogido los guantes y con el abanico, que el Conejo Blanco había tirado, se abanicaba por el calor que hacia mientras seguía encogiendo. Y, justo a tiempo lo tiró antes de que se encogiera del todo.

Su aventura continua con sus lágrimas descubriendo a unos animales con los que comparte una carrera muy curiosa. Cuando estos marchan, aparece el Conejo Blanco y envía a Alicia a su casa a buscar su abanico y sus guantes. Alicia sigue siendo tan curiosa que de nuevo bebe de una botellita y crece y crece. Y, come y come tanto que se encoge demasiado.

Ya en el bosque buscaba que debía “comer o beber”, encontrando a una Oruga que la aconseja que se coma un lado de seta. Y, comiendo creció y menguo otra vez mientras  se acercaba a una casa de cuatro pies de altura.En aquella casa vivía la Duquesa que tenia un gato muy especial y aun cerdo como bebé. Alicia decide irse al bosque dejando en libertad al cerdo y es sorprendida por el Gato de Chesire.

El Gato Chesire

Cuando vio a Alicia, el Gato sólo sonreía. Parece alegre, pensó ella. Pero, a pesar de todo, tenía unas garras muy largas y muchos dientes muy grandes, así que decidió que mejor sería tratarlo con respecto.

“Gatito de Chesire”, empezó a decir un poco tímida, ya que no sabía si le gustaría que le llamase así. pero él sólo sonrió más. “Bueno, le ha gustado”, pensó Alicia y siguió diciendo: “¿Podrías decirme, por favor, cuál es el camino desde aquí?” 

Jhon Tenniel

Jhon Tenniel

René Cloke (1943)

René Cloke (1943)

Dominic Murphy

Dominic Murphy

Júlia Sardà (2013)

Júlia Sardà (2013)

El Gato de Chesire la responde con una frase en la que Alica no obtiene ninguna respuesta concreta. Alicia sigue insistiendo en sus preguntas pero no obtienen nada claro.

¿Que tendrá que preguntar al Gato de Chesire para continuar su camino?

“Un Hada, una maleta y ... ¡polvos de Hada! Si queréis cuentos, contactad conmigo.

— La maleta de la Lili

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