La Noche de San Juan

Hoy empieza el verano y con el llegan los paseos por la playa, los juegos de agua de los niños, el relax en una terraza con un buen helado, las vacaciones……
El verano es mi mi estación preferida, porque nací en ella, porque abres el armario y con cualquier cosa ya estás vestida, porque se puede disfrutar de las noches hablando hasta la una o incluso las dos de la madrugada en alguna puerta de un pueblo,  porque me siento más feliz, más abierta a todo aquello que pueda llegar y ocurrir, porque hay un montón de pueblos que celebran sus fiestas en verano…
¡ Y, por la Noche de San Juan, el día más largo y la noche más corta de todo el año. Esta fiesta “pagana” , desde que era muy jovencita me ha trasmitido mucha magia, para mi es muy especial. No solo por el hecho de seguir la tradición de bailar alrededor de una hoguera y saltarla para pedir un deseo, sino que siento dentro de mi como aquel poder mágico que tenían nuestras antepasadas continua viviendo en nuestro interior aunque muchas de nosotras no nos atrevamos a dejarlo fluir.
Por ese motivo, quiero compartir con vosotras el siguiente relato:

HISTORIAS DE BRUJAS
Imaginaros una época de hace mucho, mucho tiempo. Antes de que existieran ciudades llenas de ruido y de gente que no se morían.
Antes de que las fábricas contaminaran nuestro aire y en los ríos sólo viajara agua sucia.
Antes de que la prisa fuera más importante que la risa.
Antes de que las guerras atemorizaran nuestros corazones y nos borraran el futuro. 
Era una época en que la belleza vivía de los corazones y no en los frascos de cosméticos
El dinero no existía, no había fronteras y ser mujer valía la pena.
Nadie poseía nada, pero la magia nos pertenecía a todas. en esa época, la gente no adoraba a un Dios muerto como hacen ahora, qué va, todo lo contrario, amaban a una Diosa y estaba viva; era la naturaleza.
La naturaleza les daba todo lo que necesitaban. Si tenían hambre encontraban comida, y si tenían frió encontraban calor. La naturaleza era generosa y ellas estaban agradecidas. Cuando se encontraban mal también acudían a ella, y lo hacían a través de las curanderas.
Las curanderas eran mujeres sabias que conocían los ciclos de la vida, los ciclos de la muerte, los del sol, los de la luna, los movimientos de los astros y el poder de las hierbas. Con ellas elaboraban pócimas para curarte tanto el cuerpo como la mente. Pero además hacían otro tipo de pócimas, las pociones mágicas, con las cuales podías viajar al interior de tu mente, al exterior de las galaxias y a través del tiempo.
También era una época en que todo el mundo bailaba. Y no como ahora, que sólo bailan unos cuantos; porque bailando era su manera de agradecer a la Tierra su generosidad.
Pero de pronto llegó la oscuridad. Unos hombres cargados de lanzas y cruces empezaron la guerra. En nombre de la religión impusieron su ley. Prohibieron todas sus costumbres: amar a la Tierra, bailar, acudir a las curanderas….
Después de años de sangre y dolor el pueblo, atemorizado, se hundió y olvidó sus costumbres, olvidaron la magia.
Pero las curanderas se negaron a dejarse someter. Se negaron a olvidar la magia y entonces el castigo cayó sobre ellas ¡fue horrible!. Las acusaron de estar poseídas por el demonio; las llamaron  brujas y las condenaron a la hoguera. Pero no sólo a las curanderas, también condenaron a las cortesanas, a las mujeres que amaban a otras mujeres, a las que no se querían casar, a todas las que no se dejaban someter.
Empezó la caza. Esta duró 400 años en los cuales quemaron a más de 100.000 personas, en su mayoría mujeres, incluso niñas. Fue, una época horrible y oscura que avergonzó la historia.
Pero lo que esos señores de negro no saben es que el fuego no pudo con ellas. dicen las buenas lenguas que sólo les hizo cosquillas. Yo no sé si es verdad, pero lo que sí sé es que los espíritus volaron de generación en generación de mujeres hasta hoy. Por eso, ahora, siguen habiendo mujeres curanderas, cortesanas, lesbianas, inventoras….  que no se dejan someter y que han decidido salir a la calle cargadas de pócimas y de música.
Con su música darán color a las partes oscuras y con su magia iluminarán nuestros corazones y así podemos vencer a la oscuridad.
Por eso han decidido salir a BAILAR todas las NOCHES DE LUNA LLENA, para que a nadie se le olvide que aún estamos VIVAS!!!




Por eso, yo cada Noche de Luna Llena escucho música de Hadas, canto mandras con mi grupo de mujeres y recuerdo a mis antepasadas. Y, cada Noche de San Juan, BAILO, BAILO y BAILO alrededor de la hoguera. ¿Y, vosotras?

“Un Hada, una maleta y ... ¡polvos de Hada! Si queréis cuentos, contactad conmigo.

— La maleta de la Lili