Los seres mágicos del Canigó: Las brujas

En la cima del Canigó había sido punto de reunión de brujas y de malos espíritus, que acudían desde tierras muy lejanas para celebrar sus encuentros. Según decir de los viejos pastores, cada sábado se congregaban por los alrededores de los estanques las brujas de las regiones vecinas y de vez en cuando se hacían concentraciones más amplias a las que acudían brujas casi de por todo arreu.Venien montadas encima de escobas, a la rayuela, como si fueran a caballo. Para poder seenfilar los aires empleaban unos ungüentos, hechos con más de cien hierbas extrañas cosechadas por ellas mismas a la muntaya. Los guardaban dentro de una chica negra, puesta según otros, bajo la losa donde se enciende el fuego. Si no se conservaban en estas condiciones, los ungüentos perdían efecto.

 

Las brujas que venían de muy lejos, para ayudarse si los sobrevivía algún contratiempo en el viaje. se reunían en grandes grupos que formaban largas correos, haciendo un gran griterío y amedrentado la gente de todo por donde pasaban. El diablo era su rey y el que presidía y dirigía sus reuniones. A veces tomaba la forma de un macho cabrío rojo, intensamente peludo y con unas enormes cuernos muy retorcidas. Se ponía en medio de la caterva sentado en situación prominente, por encima del conjunto como si fuera un rey en el aparador. Pedía cuentas muy rigurosos en todas sus vasallas de su conducta como brujas. Las amonestaba si no se habían comportado bastante bien y les daba consejos e instrucciones para su carrera.

Uno de los entretenimientos predilectos en estas reuniones era la danza. Las brujas hacían un baile redondo presididas por chivo, que sonaba la música de manera discordante y grosera. En medio de la gran redonda erigía la inmensa caldera de los ungüentos, que desprendía mucho humo y un hedor asfixiante. Un dimoniot no paraba de removerla y repartía después ungüentos entre todas las presentes para que estuvieran bien provistas para sus necesidades.

Lea leyendas que recogió Joan Amades estarán publicadas los días 20 y 21 de Junio.

 

Bibliografía: El Pirineu Tradicions i llegendes. Autor: Joan Amades. Editorial: Garsineu Edicions

 

“Un Hada, una maleta y ... ¡polvos de Hada! Si queréis cuentos, contactad conmigo.

— La maleta de la Lili

2 Comments Added

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  1. Hola Lili: Dicen las malas lenguas que algunas de las hierbas de los ungüentos eran alucinógenas; eso explicaría algunos detalles de los aquelarres. Besitos
    1 julio, 2018 Responder
    • Eso dicen las malas lenguas, e incluso se recoge en el libro "Calendari de festes amb foc" cuando habla de la Noche de San Juan
      1 julio, 2018 Responder

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