Una canción de cuna

Des de tiempos remotos, nosotras las Hadas hemos visitado las numerosas cunas de bebés para crear un ambiente propicio al sueño.

Para provocar el sueño intervienen varios factores importantes, si contamos, naturalmente, con el beneplácito de las hadas. Las hadas son las que traen las anémonas y la temperatura. La madre y

la canción ponen lo demás.

Hacen falta dos ritmos: el ritmo físico de la cuna o silla y el ritmo intelectual de la melodía. La madre traba estos dos ritmos para el cuerpo y para el oído con distintos compases y silencios; los va combinando hasta conseguir el tono justo que encanta al niño.

Federico García Lorca: «Añada.Arroyo. Nana. Vou veri vou

Las Hadas tenemos la gran suerte de viajar por todo el mundo para crear ese ambiente de sueño, y muchas veces nos quedamos quietas en un pequeño rincón escuchando la voz melodiosa de esa madre que mece a su pequeño. Las letras que acompañan ese ritmo cambian según el país en el que estemos. Así, en España sus melodías tiene una acentuada tristeza para teñir el primer sueño de sus niños; y en Europa, es suave y monótona. 

En estos viajes hemos ido recopilando algunas Canciones de Cuna, las mías oslas voy a regalar:

Este niño tiene sueño

Este niño tiene sueño,

tiene ganas de dormir.

Un ojo tiene cerrado

y otro no lo puede abrir.

Duérmete, mi niño,

duérmete mi sol.

Duérmete mi niño,

que te quiero yo.

Cuatro lobitos parió la loba

Cuatro lobitos parió la loba,

blancos y negros, bajo la escoba.

Ea, ea, ea…

Cuatro parió,

cuatro crió,

y a todos ellos, teta les dio.

Ea, ea, ea.

Arrorró, mi niño

Arrorró, mi niño

arrorró, mi sol;

arrorró, pedazo

de mi corazón.

A la rorró, a la rorró

A la rorró, a la rorró,

duérmete, mi niño;

a la rorró, a la rorró,

ya estoy dormido.

_¡Ay, mi niño del alma!,

que se me ha muerto;

-No me llore usted, madre,

que estoy despierto.

Duérmete, mi niño

Duérmete, mi niño.

Duérmete un poco.

Duérmete, mi niño

que viene el coco.

Si quieres que te quiera,

niña bonita,

si quieres que te quiera,

niña bonita,

no has de ser como la pila

de agua bendita.

¡Ay!, ¡caramba!

¡Ay!, ¡caramba!

¡Ay!, ¡caramelito del alma!.

Son, veni

Son, son, veni, veni, veni;

son, son, veni, veni, son;

si la son ne vengueria;

mon fillet s’adormiria;

com la son no en vol venir;

mon fillet no es pot dormir.

Son, son, veni, veni, veni;

son, son, veni, veni, von.

Non nineta

Non nineta, non nineta,

que li vingui la soneta,

sa mare l’adormirà,

ni non, ni non, non nineta.

¡Cerrad vuestros ojos!, dejad que llegue la calma y que una Canción de Cuna os meza hasta el alba.

Biografía:

  • Duérmete, niño. Antología de Nanas. Autor/a: María Menéndez -Ponte y Ana Serna Vara. Ediciones SM
  • Libro de Nanas.VVAA. Editorial: Media Vaca

“Un Hada, una maleta y ... ¡polvos de Hada! Si queréis cuentos, contactad conmigo.

— La maleta de la Lili

2 Comments Added

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  1. Querida Lili: No había pensado yo en la cuna como un instrumento musical; pero la imaginación lo puede todo. Besitos
    31 enero, 2019 Responder
    • Ratonet, sólo las hadas conocemos todos los objectos que son instrumentos musicales. Y, claro algunos dependen de nuestra magia. Un beso alado de hada.
      5 febrero, 2019 Responder

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